Mes: septiembre 2014

Algunos ejemplos de Adverbios

¿Dónde se sientan ustedes en el vehículo? ¿En el asiento de delante o bien en el de adelante? Y, si es el caso, ¿en el de detrás o bien en el de atrás?

Cuando marcha como adverbio, adelante señala la dirección hacia un sitio que se considera que está delante de otro que se toma como referencia (entregar un paso adelante; ver hacia adelante; proseguir adelante hasta el semáforo) aun en sentido metafórico (proseguir adelante con el proyecto). Para señalar la dirección contraria se usa el adverbio atrás (entregar un paso atrás; regresar la vista atrás; mover el turismo hacia atrás).

Estos adverbios por norma general se emplean con verbos de movimiento y pueden ir antecedidos de las preposiciones de, desde, hacia, hasta y para.

Adelante puede ir postergado nombres de lugares que forman un recorrido, como paseo, calle, carretera, senda, camino, autopista, autovía, ruta, vía, etc., para apuntar el avance o bien desplazamiento por el sitio que señala dicho nombre. Los nombres de sitio, en este caso, no llevan artículo (Prosiguieron carretera / paseo / ruta adelante).

Tanto adelante como atrás designan un sitio específico que acostumbra a coincidir con la parte delantera o bien trasera, respectivamente, de un medio de locomoción o bien con los primeros o bien los últimos puestos de una sala. En los buses bastante gente prefiere sentarse sobre las filas de adelante, mas en ocasiones no queda más antídoto que sentarse sobre las de atrás; sentarse adelante en un turismo es sentarse sobre el asiento delantero y sentarse atrás es hacerlo en los asientos traseros; y ponerse adelante en el cine es sentarse sobre las primeras filas, al paso que ponerse atrás es sentarse sobre las últimas filas. En este caso los adverbios adelante y atrás pueden ir acompañados de los cuantificadores muy, más, tan y bastante.

Los adverbios delante y detrás precisan un complemento encabezado por la preposición de: El corredor que ganó la carrera iba bastante por delante del pelotón; Jamás se ha puesto delante de un toro de veras; Cuentas con el libro tras ti; Los vasos de vino están tras los de agua; Póngase delante de mí para poder ver mejor; Siempre y en toda circunstancia quedas tras ella en los concursos literarios. El inconveniente puede surgir cuando este complemento va tácito, bien pues se sobreentiende o por el hecho de que la información es famosa. Es adecuado decir El corredor que ganó la carrera iba bastante por delante y Cuentas con el libro detrás pues se sobreentiende que iba por delante de los participantes y que el libro está tras ti. Si estoy haciéndole una fotografía a alguien y con el dedo le señalo una silla puedo decir Póngase detrás (de la silla, se comprende). Y si afirmo que en una manifestación vamos delante, se sobreentiende que delante de los participantes de la manifestación, en la cabeza.

Cuando el complemento de delante y de detrás va antecedido de la preposición de, es incorrecto usar adelante y atrás. No son admisibles, puesto que, enunciados como *Jamás se ha puesto adelante de un toro o bien *Siempre y en todo momento quedas atrás de ella en los concursos.

¿Qué ocurre con enunciados del tipo Ponte delante / detrás para poder ver mejor y Ponte adelante / atrás para poder ver mejor, Los vasos de vino están delante / detrás y Los vasos de vino están adelante / atrás, Los pequeños están delante / detrás y Los pequeños están adelante / atrás? ¿Son adecuados todos y cada uno de ellos? La respuesta es sí, mas en los ejemplos con delante y detrás se sobreentiende un complemento, al paso que en los ejemplos con adelante y atrás el adverbio designa, como hemos señalado arriba, la parte delantera de un medio de locomoción o bien los primeros puestos de una sala.

Con con respecto a estos 2 adverbios es pertinente apuntar que debe evitarse la construcción delante / detrás seguida de un posesivo. Hay que decir delante de mí (y no *delante mío), tras mí (y no *detrás mío), delante de ti (y no *delante tuyo) y tras él o bien de ella (y no *detrás suyo).

También hay que eludir el empleo de la manera alante por adelante, muy usual en hablantes cultos en situaciones informales.

Vía: Blog de ejemplos de adverbios

¿Qué son los adverbios? POR EJEMPLO

El adverbio es la una parte de la oración que sirve para alterar, especificar, matizar o bien ampliar el significado de un verbo, de un adjetivo, de otro adverbio, de un sintagma nominal, de un sintagma preposicional o bien de una oración.
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Es una categoría gramatical que posee como particularidad su invariabilidad, si bien puede presentar ciertas salvedades, en tanto que ciertos adverbios admiten sufijos. (Por servirnos de un ejemplo, de súbito, prontito). Carecen de morfemas de concordancia con otros elementos de la oración. Por servirnos de un ejemplo:

……………Me ha salido bien.
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……………Los ejercicios están bien hechos.

Utilizamos los adverbios para expresar circunstancias de sitio, tiempo, modo, cantidad, aseveración, negación y duda. Por servirnos de un ejemplo:
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……………Nos vemos entonces. (Tiempo)
…………….M. y yo vivimos cerca. (Sitio)
…………….El turismo iba deprisa. (Modo)
…………….He comido demasiado. (Cantidad)
…………….Sí, me marcho de vacaciones. (Aseveración)
…………….Jamás salgo sin desayunar. (Negación)
. Quizás me adquiera un turismo. (Duda)

Saber más: Ejemplos de adverbios

Clasificación de los adverbios

El adverbio es una palabra invariable que puede alterar a un verbo (mi hermano come mucho), a un adjetivo (estoy bastante preocupada) o bien a otro adverbio (no afirma casi nada).
Se afirma que es invariable pues no posee ni género ni número.
Hay diferentes criterios para establecer una clasificación de los adverbios. Conforme la gramática de la RAE los adverbios se reúnen conforme su significado, su estructura morfológica, su naturaleza gramatical y su incidencia sintáctica.
Adverbios conforme su significado

Adverbios de cantidad: poco, demasiado, nada, algo, menos, más, tan, tanto, todo, mucho (muy), cuanto, cuánto, suficiente.

Adverbios de tiempo: el día de ayer, el día de hoy, mañana, ya antes, ahora, después, siempre y en toda circunstancia, nunca, jamás, temprano, enseguida, pronto, entonces, entonces, cuando, cuándo.

Adverbios de sitio: cerca, lejos, acá, ahí, allá, dentro, adentro,fuera, afuera, donde, donde, dónde, arriba, abajo, debajo, encima, delante, adelante, detrás.

Adverbios de modo: bien, mal, mejor, peor, de este modo, veloz, lento, despacio; por si fuera poco de muchos adverbios terminados en -psique (de forma rápida), adverbios adjetivales (no andes tan veloz) y alocuciones adverbiales (a ocultas).

Adverbios de aseveración: sí, asimismo, claro, cierto, ciertamente.

Adverbios de negación: no, nada, apenas, jamás, nunca, tampoco.

Adverbios de duda: quizá, seguramente, a lo mejor, quizá, quizás(s).

Para saber cómo funciona la tilde en los adverbios debes mirar estos ejemplos de adverbios.
Adverbios conforme su estructura morfológica

De pacto a su morfología los adverbios pueden ser simples (acá, cerca, lejos, entonces) o bien formados por derivación (adverbios terminados en -psique: reposadamente y los adverbios adjetivales).
Adverbios conforme su naturaleza gramatical

En este conjunto los adverbios se dividen en 2: léxicos, los que forman una clase abierta, o sea que se pueden agregar nuevos términos como los terminados en -psique; y los gramaticales que forman una clase cerrada y son los próximos:

Demostrativos: ahora, de este modo, acá.

Identificativos: encima/debajo, ya antes/después, los que forman una parte de los adverbios de tiempo y sitio.

Cuantificativos indefinidos: poco, algo, suficiente. Estos se hallan en la clase de los adverbios de cantidad.

Relativos: como, donde, cuando, cuanto.

Interrogativos y exclamativos: de qué forma, dónde, cuándo, cuánto.
Adverbios conforme su incidencia sintáctica

Estos adverbios establecen diferentes relaciones en la oración y pueden adoptar significados diferentes:

Argumentales: son los que se hallan en el predicado (Vete de acá).

Atributos: cumplen la función de atributo (La hallé divinamente).

Modificadores de adjetivos y adverbios: nada bien difícil, demasiado lejos.

Circunstanciales o bien adjuntos: redactar mal, muy alto.

Adverbios oracionales: son los que alteran el enunciado. En este conjunto se incluyen los adverbios de tópico, del enunciado y de la enunciación.

Fuente: Cómo usar los adverbios

Cuento educativo sobre dos adverbios

Ayer de noche me senté en una colina a tomar una horchata y no pude eludir escuchar la charla de la mesa de al lado.

-Oiga, que ese recurso está ya muy visto.

-Un momentito, que en esta ocasión la cuestión es un tanto más sorprendente.

Estaba yo sentado, afirmaba, cuando oí la charla de 2 adverbios que se estaban bebiendo una botella de tinto y fumando unos puritos de muy agradable fragancia. Parecían de cantidad. Adverbios de cantidad, aunque uno de ellos, por el atuendo un tanto extraño y el pelo muy rubio podría ser de sitio. El caso es que uno le estaba diciendo a otro que llevaba muy mal el desuso. Mira, afirmaba, yo estoy ahí a mano del cronista, del escritor, del directivo que ha de redactar una pequeña intervención para un seminario o bien congreso. Estoy a predisposición de los estudiantes a fin de que me escriban en un examen o bien un trabajo. Estoy hasta echando currículos en la Wikipedia, mas nada, oye, no hay manera. En todos y cada uno lo sitios me afirman igual, que yo ya estoy en desuso. Y bueno, mira, el desuso está muy bien, yo poseo mi paguita y mi casa y por si fuera poco cobramos el salario de mi mujer, que si bien es un substantivo común posee puesto fijo en una oficina donde hay que redactar etiquetas para los pedidos y ella como substantivo la emplean mucho. En ocasiones llega a casa y afirma, cariño, no sabes lo fatigada que estoy, me han escrito el día de hoy doscientas veces. Y yo, claro, no le afirmo nada mas la envidio en el fondo.

No es que me aburra, tu sabes que cuento con muchos amigos como tú, y están los verbos, con los que voy mucho a tomar cañitas y a jugar al mus; y los artículos, bueno, ciertos artículos, que si bien parcos son buena gente y siempre y en toda circunstancia están preparados para una cena o bien algo. Mas no es precisamente lo mismo. Yo ya antes me levantaba por la mañana y enseguida me procuraban cronistas de la villa, pergaministas, librerías de viejo, editores, viajantes de comercio.

Una vez hasta me llamó un entrenador de primera que iba a entregar una rueda de prensa y quería ponerme en sus labios. Fue un tanto incómodo, además de esto, era el entrenador del equipo que yo más detesto, mas el hombre pagaba bien y por si fuera poco yo tenía garantizado multiplicarme entonces en los jornales de todo el país e inclusive del planeta, de este modo que acepté. Mas nada, ahora ya si quizá y desinteresadamente asisto a algún congreso donde solo hay gente mayor y se me precisa para algo. Mi único consuelo es que vengan tiempos mejores. De sobra cantidad. Su amigo lo miró. Quedamente.

Fuente: Adverbios de tiempo